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Una SLU es una SL con un solo socio. Es el mismo tipo de sociedad, con el mismo capital mínimo, los mismos impuestos y la misma responsabilidad limitada.
Lo que cambia son las obligaciones del socio único. Una de ellas, la inscripción de la unipersonalidad, puede hacerte responder con tu patrimonio personal si se te pasan seis meses.
Datos revisados en noviembre de 2026 en la Ley de Sociedades de Capital, la AEAT y el Registro Mercantil.

Si buscabas una diferencia fiscal, no la hay: Hacienda trata igual a las dos. La diferencia está en las obligaciones del socio único y en un riesgo concreto.

La SL (sociedad limitada) tiene dos o más socios. La SLU (sociedad limitada unipersonal) tiene uno solo, que puede ser una persona o una empresa.
La mayoría de los autónomos que montan una sociedad acaban en SLU, porque el proyecto es suyo. No es una versión menor ni provisional: es la misma sociedad con un único dueño.
Mientras la sociedad tenga un solo socio, tiene que indicar su condición de unipersonal en toda su documentación, correspondencia, pedidos y facturas. Por eso ves “S.L.U.” y no “S.L.” en algunas empresas.
No es una preferencia estética. Lo exige el artículo 13 de la Ley de Sociedades de Capital.
La unipersonalidad hay que elevarla a escritura pública e inscribirla en el Registro Mercantil, indicando quién es el socio único. Si pasan seis meses sin inscribirla, el socio único responde personal, ilimitada y solidariamente de las deudas sociales contraídas durante ese periodo.
Durante esos meses, la responsabilidad limitada deja de protegerte. Una vez inscrita, esa responsabilidad se acaba para las deudas posteriores.
Casi siempre en la unipersonalidad sobrevenida. Montaste la sociedad con un socio, el socio se va, tú te quedas con todas las participaciones y nadie se acuerda de ir al notario.
Si constituyes tú solo desde el principio, la unipersonalidad se inscribe con la escritura de constitución y este problema no aparece.
Cuando el socio único contrata con su propia sociedad, el contrato tiene que constar por escrito y transcribirse en un libro registro de la sociedad. Además, se menciona en la memoria anual.
Si no lo documentas y la sociedad entra en concurso, esos contratos no son oponibles a la masa. Y el socio único responde durante dos años de las ventajas que haya obtenido con ellos.
Todo eso se documenta antes, no cuando ya hay un problema.
El socio único ejerce las competencias de la junta general. Sus decisiones se recogen en un acta firmada por él, así que no hay reuniones que convocar, pero sí papel que guardar.
Lo demás funciona igual que en una SL: contabilidad, cuentas anuales, libros obligatorios y presentación de impuestos. Cambia el número de personas, no la maquinaria.
Una SLU lleva los mismos libros que una SL, más uno propio. Quien los olvida suele enterarse cuando un banco, un inversor o un comprador pide verlos.
El libro registro de contratos con el socio único, que ya hemos visto. Es el que más se olvida, porque nadie lo pide hasta que hay un concurso o una venta.
Los libros se presentan en el Registro Mercantil por vía telemática dentro de los cuatro meses siguientes al cierre del ejercicio. Con el año natural, el plazo termina el 30 de abril.
Un libro sin legalizar no desaparece, pero pierde valor como prueba, y es justo cuando más lo necesitas.
Es una sección de unas 260 palabras, así que con ella pasas de las 2.000.
Antes de pegarla, comprueba el plazo de legalización en el Registro Mercantil de tu provincia, porque lo he puesto de la norma general y no de una consulta de hoy.
Desde la Ley Crea y Crece, el capital mínimo de una sociedad limitada es de 1€, sea SL o SLU. Pero mientras el capital esté por debajo de 3.000€ hay dos condiciones:
O sea, el 1€ no es capital gratis, es capital aplazado. Constituir con 3.000€ desde el principio te ahorra las dos cosas, y ese dinero no se gasta: sigue siendo de la sociedad.
Las dos tributan por el Impuesto sobre Sociedades, con los mismos tipos. Para periodos iniciados en 2026:
Ninguno de estos tipos depende de que tengas uno o varios socios. Si alguien te dice que una SLU paga más o menos, se equivoca.
Con el ejercicio igual al año natural, el impuesto se presenta en julio, hasta el día 25.
Constituir cuesta lo mismo para una SL que para una SLU. Con estatutos tipo por la vía telemática (CIRCE), notaría, registro y denominación suman entre 120€ y 200€, más el capital que aportes.
Por la vía tradicional, con estatutos a medida, el total sube bastante, y la gestoría se añade aparte. Los aranceles cambian por provincia, así que pide el presupuesto cerrado por escrito antes de firmar.

El cargo de administrador es gratuito salvo que los estatutos digan lo contrario. Si quieres cobrar por ser administrador, tiene que constar en los estatutos.
Pasa igual en la SL y en la SLU, pero en la SLU lo decides tú solo, así que déjalo por escrito desde el primer día.
Lo que repartes como dividendo tributa en tu IRPF como renta del ahorro, en tramos que van del 19% al 30%. En una SLU decides tú cuándo y cuánto repartes. En una SL con varios socios se acuerda entre todos.
Lo que determina si cotizas como autónomo societario no es la sigla, es tu papel en la empresa: si eres administrador con control efectivo o socio trabajador con una participación significativa.
En una SLU el socio único que además administra cumple esa condición casi siempre. En una SL con varios socios depende del reparto. La guía del alta de autónomo.
SLU si vas solo. Es la forma correcta cuando el proyecto es tuyo y no quieres meter socios por meterlos.
SL si hay más de uno de verdad. Dos socios con participaciones reales, aportación real y voluntad de quedarse.
Meter a tu pareja o a un familiar con el 1% solo para evitar la SLU. Sigues teniendo todo el control, así que sigues siendo administrador con control efectivo, y ahora además tienes un socio en el Registro que habrá que sacar algún día.
Te has comprado un problema para esquivar un trámite. Si dudas entre ser autónomo o montar una sociedad, la comparación la puedes encontrar en este artículo.
No hay que disolver nada ni crear una sociedad nueva. Se cambia el número de socios y se refleja.
En los dos casos hay que actualizar la documentación comercial, no solo el registro: facturas, web, firma de correo y contratos.
Pasar de autónomo a SLU no es una conversión: creas una sociedad nueva y la actividad se traslada a ella. Tu alta de autónomo y la de la sociedad son cosas distintas.
Ese último contrato es uno de los contratos contigo mismo que explicamos arriba, así que va al libro registro.
No. Las dos tributan igual en el Impuesto sobre Sociedades. El tipo depende de la facturación y de si la sociedad es nueva, no del número de socios.
Sí, desde la Ley Crea y Crece. Pero hasta que el capital y la reserva lleguen a 3.000€ tienes que reservar el 20% del beneficio y respondes de la diferencia si hay liquidación.
Si pasan seis meses, respondes con tu patrimonio personal de las deudas contraídas durante ese periodo. Inscribirla corta la responsabilidad hacia delante, no hacia atrás.
Sí, mientras seas el único socio. Debe aparecer en facturas, pedidos, correspondencia y documentación.
Sí. Entra un socio nuevo, se inscribe la pérdida de la unipersonalidad y desaparece la obligación de usar “S.L.U.”.
Depende de tu papel. Si eres administrador con control efectivo o socio trabajador con participación significativa, cotizas como autónomo societario. La sigla no decide.